Jesucristo, Rey del Universo

Bendito sea Dios,
que nos alienta
en nuestras luchas.

sábado, 31 de diciembre de 2022

Hoy se alegra el cielo porque ha llegado un amigo: Benedicto XVI

 Recuerdo claramente el día que el Papa Emérito Benedicto XVI anunció su renuncia al papado (Lunes, 11 de Febrero de 2013). En ese momento lloré con mucha pena porque me arropó primeramente un sentimiento de orfandad y segundo porque tuve sentimientos de solidaridad, respeto y admiración muy profundos.

En ese momento la Conferencia Episcopal Española emitió una Nota de Agradecimiento al Santo Padre con estas palabras:

“Estamos afectados y como huérfanos por esta decisión que nos llena de pena, pues nos sentíamos seguros e iluminados por su riquísimo magisterio y por su cercanía paternal. Al mismo tiempo, acogemos la voluntad del Santo Padre con reverencia filial. Estamos seguros de que el Señor bendecirá el costoso paso que él acaba de dar con gracias abundantes para el nuevo Papa y para toda la Iglesia.”

 


Hoy puedo decir con toda sinceridad que, a casi 10 años de su retiro, lo siento más presente que nunca. Que durante estos 10 años no he dejado de aprender ni un solo día con sus escritos: libros, artículos, homilías, catequesis. No hay un día que no consulte algo que Benedicto VXVI opinara sobre tal o cual pasaje bíblico o sobre x tema importante.

 

Es por todo lo anterior que siento que hoy, que físicamente nos deja nuestro Papa Emerito Benedicto XVI, se alegra el cielo porque llega un hombre justo; un buen servidor de la viña; un gran discípulo; un humilde pastor; un buen amigo.

Dice el Señor en Juan 15. 11-15

"Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado. 1Este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. No os llamo ya siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer."

 

Y es que Benedicto XVI no solo fue un gran amigo y admirador de Jesús es que fue también un gran amigo mío. Por Benedicto XVI aprendí que Dios es amor, que Dios es misericordia infinita, que Jesús es amor, el amor total.

Así pues, tal como lo publiqué hace 10 años… digo lo mismo hoy, pero con más amor y admiración:

Gracias Papa Emérito Benedicto XVI por la luz que con tanta sabiduría y amor nos brindaste. Cambiaste mi vida, siempre estarás en mis oraciones. DTB siempre.

Hoy celebro su vida, su dedicación, su amor a la Iglesia y a las Escrituras. Hoy agradezco su amor por el estudio y por la enseñanza y me alegro de tener un gran amigo en el Cielo:

Benedicto XVI, descansa en la paz del Señor y ruega por nosotros.

Siempre estarás en mi corazón 💚

 

 

Al finalizar el 2022: Agradecer como agradece Jesús

 

En diferentes lugares de los evangelios encontramos a Jesús dando gracias a Dios por diferentes situaciones – al multiplicar los panes y los peces, en la última cena, etc.

Sin embargo, en ninguno de los evangelios vemos a Jesús exigiendo a ninguna persona que le agradezca absolutamente nada. Ni al convertir el agua en vino, ni al alimentarles, ni cuando cura a los enfermos, ni cuando resucita a los muertos, ni al salvar la vida de la mujer adúltera, ni al enseñar, ni al compartir, ni al dar su vida por nosotros.

No, Jesús no pide agradecimiento. Jesús pide que la persona se convierta y que no vuelva a la vida de pecado. Eso es todo. De hecho, en el pasaje de la curación de los diez leprosos se ve sorprendido cuando uno de ellos vuelve para agradecerle.

Lucas 17:17-18

Respondiendo Jesús, dijo: ¿No fueron sanados los diez? Y los otros nueve, ¿dónde están? ¿Fue solo este extraño el que regresó y dio gloria a Dios?

Jesús les había indicado que fueran al templo y cumpliesen con los preceptos para que pudieran volver a entrar en la sociedad, volver con sus familias y conseguir trabajo.

Nótese entonces que Jesús no aspira a agradecimientos hacia su persona, ¿quiere decir esto que para Jesús no era importante agradecer? Yo creo que no. Jesús nace y se educa en la tradición judía que tiene como una de sus principales características el agradecer - agradecer especialmente a Dios por todas las cosas – los alimentos, la salud, la prosperidad, los hijos, la naturaleza, el trabajo, la alegría, las escrituras, la fe.

Y es que el pueblo judío tiene tres pasos claros para el agradecimiento – 1. evoca – 2. reconoce – 3. agradece.  Son muchos los ejemplos de las oraciones judías de agradecimiento a Dios y también muchas las plegarias que han quedado inmortalizadas en la Biblia, especialmente en los salmos.  En los salmos vemos como los judíos evocan los momentos en que Dios les ha salvado, luego reconocen el poder de Dios con frases como - “el Señor ha estado grande con nosotros” pasando luego a agradecer su misericordia, justicia y fidelidad.

También Jesús, por supuesto, agradece a Dios cada día por todo lo vivido y lo deja bien demostrado en los ejemplos citados anteriormente, pero quizás el momento emblemático que podemos escoger es el siguiente – el Agradecimiento a Dios por revelar las cosas a los más sencillos.

Luc (10, 21-24)

En aquel momento Jesús se estremeció de gozo, movido por el Espíritu Santo, y dijo: «Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido.  Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie sabe quién es el Hijo, sino el Padre, como nadie sabe quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».

Después, volviéndose hacia sus discípulos, Jesús les dijo a ellos solos: «¡Felices los ojos que ven lo que ustedes ven!  ¡Les aseguro que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron!».

Y es que Jesús en su humildad y delicadeza no nos exige agradecimiento alguno, al menos no de manera explícita, pero si nos enseña con su ejemplo a que seamos agradecidos. Es más que claro que con su ejemplo nos invita a agradecer a Dios Padre por todo lo vivido.

 

Ahora, muchos podrán plantearse la siguiente pregunta - ¿qué tanto vamos a agradecer en este mundo que está tan corrupto y convulsionado con guerras, corrupción, miseria y dolor?

Son muy variadas y diferentes las posibles respuestas, sin embargo yo hoy te comparto 4 motivos para agradecer a Dios que nos dice el joven francés Benjamín Eggen, autor del libro ¿Sediento de más?- en su entrada a su blog- https://www.larebellution.com/2016/12/31/4-sujets-reconnaissance/ .

Me parecen 4 razones no solo importantes sino maravillosas porque no se viven desde las condiciones del mundo o las condiciones de mi vida en este minuto, sino que se viven desde la fe. Son 4 cosas que podemos hacer durante todo el año independientemente de si me va bien o mal en un momento dado.

#1 – Da gracias a Dios por las oportunidades de testificar que te ha dado este año

Solo trate de detenerse por un momento y pensar en todas las oportunidades que ha tenido para compartir el evangelio este año. Piensa en todas las puertas que Dios te ha abierto para dar a conocer el misterio de Cristo (cf. Colosenses 4,3).

Una persona que te hizo preguntas sobre tu fe, un amigo al que pudiste pasarle la Biblia, un desconocido con el que pudiste compartir el Evangelio... Que gracia poder dar testimonio, a pesar de nuestra debilidad, de la buena noticia que transforma!

Gracias a Dios por permitir oportunidades para esto y por darte el coraje y el amor para aprovecharlas.

#2 – Da gracias a Dios por las dificultades que has pasado este año

Agradecer a Dios por las pruebas está lejos de ser el punto más fácil. Incluso es probablemente la oración más difícil de pronunciar, especialmente cuando hemos vivido pruebas dolorosas que nos marcarán para siempre. Parece extraño, incluso tonto, agradecer a Dios por las pruebas que hemos pasado este año. Sin embargo, si miramos lo que han producido en nosotros, entonces podemos expresar nuestra gratitud a Dios. Si hemos aprendido de ellas, entonces hay mucho que agradecer.

Con esta visión más global de la prueba, podemos decir: «“Gracias Señor por lo bueno que ha salido de las pruebas que he pasado este año. Gracias por permitirme salir de ellas, y gracias especialmente por enseñarme y forjar mi carácter a través de ellas, para hacerme algún día perfectamente como Jesucristo.»

#3 – Agradece a Dios por la fe y el amor de quienes te rodean

Podemos agradecer a Dios por los que nos rodean. Porque su fe y su amor vienen de Dios. Porque fueron salvos por pura gracia, y por la obra de Dios en sus vidas. ¡Gracias a Dios por la salvación que recibieron y por la obra que Dios está haciendo en sus corazones!

#4 – Gracias a Dios por el Evangelio

¡Dad gracias a Dios por el Evangelio, que nos permite ser reconciliados con Dios, perdonados de nuestros pecados, salvos para la eternidad! Gracias al evangelio conocemos a Jesús y por Jesús conocemos a Dios Padre.

Toma este fin de año un rato para 1. evocar – 2. reconocer – 3. Agradecer toda la acción de Dios en tu vida … puedes comenzar con alguna de estas 4 razones o con alguna razón particular de tu año 2022. Y en el año 2023 hagamos como Jesús nos enseñó - hacer el bien a todos sin esperar agradecimiento y agradecer a Dios Padre cada día, porque siempre hay algo que agradecerle.

Feliz año 2023 para todos.

martes, 27 de diciembre de 2022

Los mejores deseos en esta Navidad

 


Himno: OH SEÑOR, DIOS ETERNO Y BONDADOSO


Oh Señor, Dios eterno y bondadoso,

tú diriges los tiempos y la vida;

son por ti luminosas las mañanas,

con tu sol das el fuego al mediodía.


Que tu paz se derrame en nuestras almas

y que apague el ardor de la discordia;

que descansen los cuerpos fatigados,

anhelando el reposo de tu gloria.


Tu amistad danos, Padre omnipotente,

sea Cristo la senda que sigamos,

ilumine el Espíritu el desierto

en que todos a ti peregrinamos. 

Amén.



miércoles, 30 de noviembre de 2022

Adviento 2022: Y tú ... que esperas?


Algunas reflexiones para el tiempo de Adviento nos llegan más que otras... acá les comparto una de mis favoritas.


BENEDICTO XVI

ÁNGELUS

Plaza de San Pedro

I Domingo de Adviento, 28 de noviembre de 2010


Queridos hermanos y hermanas:


Hoy, primer domingo de Adviento, la Iglesia inicia un nuevo Año litúrgico, un nuevo camino de fe que, por una parte, conmemora el acontecimiento de Jesucristo, y por otra, se abre a su cumplimiento final. Precisamente de esta doble perspectiva vive el tiempo de Adviento, mirando tanto a la primera venida del Hijo de Dios, cuando nació de la Virgen María, como a su vuelta gloriosa, cuando vendrá a «juzgar a vivos y muertos», como decimos en el Credo. Sobre este sugestivo tema de la «espera» quiero detenerme ahora brevemente, porque se trata de un aspecto profundamente humano, en el que la fe se convierte, por decirlo así, en un todo con nuestra carne y nuestro corazón.


La espera, el esperar, es una dimensión que atraviesa toda nuestra existencia personal, familiar y social. La espera está presente en mil situaciones, desde las más pequeñas y banales hasta las más importantes, que nos implican totalmente y en lo profundo. Pensemos, entre estas, en la espera de un hijo por parte de dos esposos; en la de un pariente o de un amigo que viene a visitarnos de lejos; pensemos, para un joven, en la espera del resultado de un examen decisivo, o de una entrevista de trabajo; en las relaciones afectivas, en la espera del encuentro con la persona amada, de la respuesta a una carta, o de la aceptación de un perdón... Se podría decir que el hombre está vivo mientras espera, mientras en su corazón está viva la esperanza. Y al hombre se lo reconoce por sus esperas: nuestra «estatura» moral y espiritual se puede medir por lo que esperamos, por aquello en lo que esperamos.


Cada uno de nosotros, por tanto, especialmente en este tiempo que nos prepara a la Navidad, puede preguntarse: ¿yo qué espero? En este momento de mi vida, ¿a qué tiende mi corazón? Y esta misma pregunta se puede formular a nivel de familia, de comunidad, de nación. ¿Qué es lo que esperamos juntos? ¿Qué une nuestras aspiraciones?, ¿qué tienen en común? En el tiempo anterior al nacimiento de Jesús, era muy fuerte en Israel la espera del Mesías, es decir, de un Consagrado, descendiente del rey David, que finalmente liberaría al pueblo de toda esclavitud moral y política e instauraría el reino de Dios. Pero nadie habría imaginado nunca que el Mesías pudiese nacer de una joven humilde como era María, prometida del justo José. Ni siquiera ella lo habría pensado nunca, pero en su corazón la espera del Salvador era tan grande, su fe y su esperanza eran tan ardientes, que él pudo encontrar en ella una madre digna. Por lo demás, Dios mismo la había preparado, antes de los siglos. Hay una misteriosa correspondencia entre la espera de Dios y la de María, la criatura «llena de gracia», totalmente transparente al designio de amor del Altísimo. Aprendamos de ella, Mujer del Adviento, a vivir los gestos cotidianos con un espíritu nuevo, con el sentimiento de una espera profunda, que sólo la venida de Dios puede colmar.

sábado, 26 de noviembre de 2022

Calendario de Adviento 2022: también para los no tan chicos

Para utilizar y compartir con quien quieras.  Este calendario ha sido preparado por el Padre PATXI BRONCHALO y lo ha publicado en este enlace para compartir: Calendario-de-Adviento-2022 . Puedes imprimirlo y compartirlo a todo el que desees. El padre Patxi solo pide a cambio que recemos por el. 


Yo acá te dejo una versión en blanco y negro que incluye algunas actividades que yo modifiqué para que dediquemos menos tiempo a los video juegos y más tiempo a compartir con los demás durante este período de Adviento. 


Igual tu también puedes modificar cualquier dia para incluir alguna actividad particular. Por ejemplo, que tal dedicar menos tiempo a las redes sociales o ser más compasivo en las redes sociales: 

  • darle un like a ese amigo que nos ves desde hace tiempo, 
  • dejar un saludo cariñoso a alguien que lo necesita, 
  • día de solo comentarios positivos. 

Otras actividades pueden ser mejorar algún aspecto que te ha costado últimamente y que solo tu conoces, algún compartir que ya tengas planificado o un gesto bonito que desees realizar... el calendario es solo una forma de recordar que el Adviento es un tiempo de preparación. Y que mejor preparación que compartir la LUZ Y LA ALEGRÍA que nos trae el Niño Jesús con todos los que nos rodean.

A todos les deseo una feliz Navidad.”




El Niño Jesus: La luz de la Navidad

 «El Niñito Jesús: La luz de la Navidad»

Este año 2022 el tiempo  Adviento  son las cuatro semanas que van desde el 27 de noviembre al 18 de diciembre.


Uno de los símbolos más hermosos de la Navidad es la luz. Esa luz la representamos en nuestras casas y en la Iglesia encendiendo velas, colocando luces en el pesebre y en el arbolito colocando una estrella iluminada, lanzando fuegos artificiales, etc. Pero, la luz más importante de la Navidad es la que nos trae el Niño Jesús, es la luz que nos ilumina el camino para encontrarle, la luz que nos trae su amor y salvación.

Les comparto en este post las lecturas de cada domingo de Adviento para que de antemano puedan ir meditando y pensando cómo cada una de ellas resuena en sus vidas. Cada año es diferente, cada año ya no somos los mismos, por lo tanto cada año el Señor nos comunica justo lo que necesitamos en cada lectura. 


Me despido con una oración del Papa Benedicto VXI, quien ha inspirado toda esta entrada en el blog:


“Vivamos intensamente, junto con María, la Virgen del silencio y de la escucha, estos días de preparación para la Navidad. Ella, que fue totalmente envuelta por la luz del Espíritu Santo, nos ayude a comprender y a vivir en plenitud el misterio de la Navidad de Cristo… Que Jesús encuentre siempre un lugar especial en vuestro corazón y lo llene de amor y de paz. 


A todos les deseo una feliz Navidad.”



domingo, 17 de abril de 2022

Domingo de Pascua

Domingo de Resurrección ... LA LUZ DEL MUNDO !!!




Textos tomados de:

VIGILIA PASCUAL EN LA NOCHE SANTA
HOMILÍA DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI

Basílica Vaticana
Sábado Santo, 7 de abril de 2012

 Puedes ver el texto completo en este link: Vigilia Pascual

Termina el Papa Emérito Benedicto XVI con estas palabras: 

Como reza una palabra de Jesús que nos ha llegado a través de Orígenes, «quien está cerca de mí, está cerca del fuego». Y este fuego es al mismo tiempo calor, no una luz fría, sino una luz en la que salen a nuestro encuentro el calor y la bondad de Dios.

Roguemos al Señor en esta hora que nos haga experimentar la alegría de su luz, y pidámosle que nosotros mismos seamos portadores de su luz, con el fin de que, a través de la Iglesia, el esplendor del rostro de Cristo entre en el mundo (cf. Lumen gentium, 1).
Amén.